• Thalia Guerra Financiera

Conductas financieras que tenemos las mujeres.

En general hombres y mujeres tenemos ciertas conductas hacia nuestras finanzas, sin embargo hoy me quiero enfocar a las conductas que tenemos las mujeres, ya que en nosotras recae esta capacidad administradora del hogar, o al menos nos han vendido esta idea.


Lo cierto es que el origen de nuestras conductas financieras, es el reflejo de la autoridad que nos educó desde niñas, un ejemplo: mamá, papá, profesores, abuelos.


Como lo dice T. Harv Eker, en los “Secretos de la mente millonaria” (uno de mis libros favoritos), la fórmula de nuestros resultados es:


Pensamiento = Sentimientos = Acciones = Resultados

Sí desde casa nos dijeron que “el dinero es escaso”, “hay que trabajar mucho para obtenerlo”, “el dinero se va como agua” o que “el dinero es para disfrutarlo hoy, mañana dios dirá”, tenemos una serie de telarañas en nuestra cabeza, distrayéndonos de lo que realmente queremos lograr.


Esta ideas ajenas están impregnadas en nuestra cabeza y como resultado tenemos finanzas carentes, llenar de escases y endeudamiento.


Algunas conductas que te puedo en listar, con la finalidad de que intesten identificarte en ellas, son las siguientes:



1) Compradora compulsiva.


Te ha pasado que vas al centro comercial por una prenda de vestir, y regresas con todo el kit de belleza, zapatos y demás…, incluso puedes tener una cruda financiera, poco después de darte cuenta todo lo que acabas de gastar, pero cuando comprabas pensabas en lo bien que te verás, la imagen que proyectarás e incluso a quién vas a impresionar. Tal vez te repetías “yo lo merezco”, entiendo a mí también me ha pasado.


Sin embargo, habría sido otra historia si en lugar de sobrepasarte en compras, te hubieras detenido a comprar lo que específicamente querías inicialmente y cuando se te atravesará ese perfume y maquillaje increíble, te hubieras concentrado en que solo tenías presupuestado esa única prenda y el resto de tu dinero estaba destinado para ese viaje increíble que tienes ganas de hacer y que llevas meses ahorrando para eso.


Estoy segura de que sí.


De aquí la importancia de tener esos objetivos muy claros, para no distraer el dinero en pequeños gustos, que no te llevarán a ningún lado.


2) Estrés financiero.


Este síntoma es muy común después de la cruda financiera, cuando gastaste demás e incluso sobre pasaste tus tarjetas de crédito en gustos momentáneos que solo te alejaron de tus objetivos. Ahora estas en una situación de angustia y nervios porque no logras llegar al fin de quincena y aún hay más pagos que cubrir.


Aquí tu mejor consejero es un presupuesto.


Diseña tu plan de pagos, junto con estrategias para cubrir estos pagos, si es necesario generar diversas fuentes de ingresos, ¡no temas!, crear mas fuentes de ingresos es un proceso por el cual todos deberíamos pasar.


3)Extremadamente ahorradoras.


En este caso caemos las mujeres freelanceras, o independientes. Como no son constantes ni seguras nuestras fuentes de ingreso, tendemos a guardar el dinero por si llega a faltar en alguna ocasión.


Te confieso yo viví aquí por alguna etapa de mi vida, pero en cuanto gane seguridad respecto a mi y mi capacidad de generar ingresos, me abrí a la abundancia.


Ahora tengo plena confianza que la constancia, disciplina y amor a mi trabajo son las herramientas esenciales para generar ingresos constantes y poder disfrutar el dinero que generó en lo que realmente valoro.


4) Parálisis financiera.


Ok, aquí encuentro a muchas personas en sesiones de coaching, saben que tienen que tomar acción sobre sus finanzas, que necesitan urgentemente una herramienta de ahorro además de “un tarro de monedas”, pero no toman acción porque googlean el tema del ahorro y encentran un sin fin de opciones y si nos vamos a los grupos de Facebook a pedir sugerencias, vemos mas opciones acompañadas de buenas y malas experiencias.


Tranquila todo es un proceso sencillo si lo tomas con calma.


Comienza detectando tu perfil como inversionista, posterior detecta tu capacidad de ahorro y comienza con una sola herramienta, y conforme ganes confianza empieza a expandirte. Sí tu estas aquí, te sugiero agendes una sesión de coaching conmigo aquí o puedes leer Como ser inversionista desde cero.



5) Desnutrición patrimonial.

Puedes que tus ingresos ya no te den para más, todo lo que ganas lo terminas gastando por más que recortas tus gastos, no tienes deudas pero tampoco ahorros.


¡Tranquila!


Es parte de ser financieramente activa. Te invito a que leas Ingresos pasivos como camino a la libertad financiera, te dará mucha luz para que comiences a generar ingresos que te den esa tranquilidad que necesitas.





Soluciones.


Comencemos este reseteo de tu mente, y veámonos a nosotras mismas como personas consientes y valientes, dejemos de culpar a los demás de nuestros malos hábitos o los resultados que no nos agradan. Y empecemos a corregir esos patrones que nos tienen atrapados.


El primer paso es identificarlos y trabajar en ellos para corregirlos. Deja las excusas a un lado y parte que somos mujeres creativas e inteligentes, capaces de generar riqueza en nuestras vidas.


Empieza por preguntarte, ¿Qué quiero ser?


Ej. una mujer independiente, libre financieramente, que ama su trabajo y la reacción que causa en los demás, que viaja y comparte su tiempo con sus seres queridos.


¿Qué elijo ser?


Ej. elijo ser una inversionista libre financieramente, generadora de dinero y aprendizaje.


¿Qué me comprometo a ser?


Ej. Me comprometo a salir de deudas y comenzar un ahorro mensual del al menos un 10% de mi ingreso y a partir de este mes generar una fuente de ingresos extra elaborando jabones artesanales.


Céntrate en lo que tienes y NO en lo que no tienes.


Ej. Tengo trabajo, salud, clientes, conocimientos, preparación y una familia que me motiva a superarme.



Cuéntame ¿cómo te fue con este último ejercicio?, ¿te identificaste en alguna conducta financiera?, ¿hay alguna acción que quieras tomar a partir de hoy y que quieras comprometerte?

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